czwartek, 31 maja 2012

piątek, 27 lutego 2009

-por las pasarelas- Marina Pérez

Llegó al mundo de la moda a los once años y ahora a los 20 os, no para de trabajar. El premio L’Oréal a la modelo revelación en la Pasarela Cibeles la lanzó al éxito. Ahora vive en Los Ángeles y pasea su metro setenta y ocho, sus medidas armoniosas y sus sensuales ojos azules por las pasarelas por las pasarelas de los diseñadores más importantes.

Vogue.es: ¿Cómo aprendió a ser modelo?
Marina Pérez:
Nunca aprendí un método ni fui a una escuela de modelos. Absorbí todo lo que sé viendo la tele y fijándome mucho. Soy muy observadora y enseguida capto lo que me interesa. Así que mi carrera no ha seguido el orden lógico.

V.: ¿Se puede dar por terminado el “boom” de las modelos españolas a nivel internacional?
M.P.:
Desgraciadamente en Estados Unidos soy la única modelo española que hace desfiles. Vanesa Lorenzo y Natalia López trabajan bien en editoriales, pero para recorrer “fittings” y entrar en el casting de los diseñadores americanos sólo he quedado yo. En septiembre seguramente seremos dos, ya que viene Arantxa Santamaría.

V.: ¿A qué cree que se debe esto?
M.P.-:
Como todo en la vida son modas, tendencias que van y vienen. Depende de las temporadas se busca una imagen determinada. A mí me dicen que mi fuerte son los ojos y trato de explotarlo al máximo.

V.: ¿Por qué tiene su punto de referencia en Los Ángeles si la “movida” está en Nueva York?
M.P.:
(Risas....) Mi novio Derek vive allí y tiene un apartamento muy mono que compartimos. Hasta ahora vivíamos de alquiler pero ahora ha comprado el “penthouse” del edificio y lo estamos decorando. Él es deportista, practica snowboard a nivel profesional, y a los dos nos gusta mucho Los Ángeles. Ahora llevo mes y medio en París, en verano pasaré una semana en España y luego, de vuelta a Estados Unidos.

V.: ¿Es muy diferente el trabajo que haces en Europa con el de Estados Unidos?
M.P:
En Europa trabajo mucho las editoriales y revistas. Acabo de hacer un reportaje para Vogue Francia, por ejemplo. Al otro lado del charco me llaman más para desfiles.

V.: ¿Qué echas de menos de tu país?
M.P.-:
Sobre todo me falta mi familia, a la que veo muy poco. También extraño la manera de vivir de aquí, mucho más relajada y con mayor calidad de vida que allí. De cualquier manera, estoy todo el día enganchado al teléfono. Si te contara cual ha sido mi última factura de móvil te escandalizarías...

V.:Cuenta, cuenta...
M.P.:
Que no se entere mi madre....pero la última factura ha sido de algo más de dos mil euros. No esta mal,¿eh?.

V.: ¿Y qué es lo que más te gusta de los Estados Unidos?
M.P.:
La gente me encanta. En Los Ángeles, todo el mundo es muy abierto, tienen muy buen rollo. Además, es un lugar donde te ofrecen muchas facilidades para todo: es posible encontrar cualquier cosa a cualquier hora del día. Es una ciudad muy abierta y activa.

V.:¿Hay algo que se reproche?
M.P.:
A veces me digo a mi misma que debería tener más ambición. Para llegar lejos en esta profesión hay que saber moverse, colocarse en la foto adecuada, ir con los contactos convenientes, ser alta y estar siempre divina. Y en este mundo hay bastante falsedad, algo que yo llevo fatal.

V.: ¿En qué hobbies encuentras la manera de desconectar de tu trabajo?
M.P.:
Alestar continuamente viajando me refugio en la música y la lectura para pasar el rato y entretenerme. Entre mis grupos favoritos está U2 y para leer, depende de mi estado de humor, pero de Pérez-Reverte o Coelho a novelas de aventuras, soy capaz de devorarlo todo.
Jesús María Montes-Fernández

wtorek, 24 lutego 2009

Direcciones



1. Alma Aguilar
Direccion: Callejón de Jorge Juan, 12
Localidad: Madrid
Telefono: 915 776 698
URL:
http://w

Direccion: Callejón de Jorge Juan, 12
Localidad: Madrid
Telefono: 915 776 698
URL:
http://www.almaaguilar.com
En esta tienda, situada en “la milla de oro” del shopping de Madrid, encontrarás las colecciones de prêt à porter de la joven diseñadora madrileña. Desde faldas, chaquetas, blusas románticas, cuerpos
hasta sus femeninos y delicados vestidos confeccionados en exquisitos tejidos y acabados de costura tradicional tienen su sitio en esta tienda. Sus originales abrigos, identificables por su patrón de aire retro, sus botones, colores y tejidos son sólo algunas de sus prendas más solicitadas. Además, este espacio cuenta con atelier de novias con diseños únicos y exclusivos para brillar durante este día tan especial. Destaca especialmente su selección de vestidos vaporosos en color marfil y ámbar con bordados artesanales de inspiración vintage que aportan el savoir faire de costura de la diseñadora.

2. Cintia
Direccion: Ganduxer, 32
Localidad: Barcelona
Telefono
: 932 016 283
Esta excl
usiva boutique dedica un importante espacio a la prestigiosa firma Jil Sander. Además, presenta como novedades otras marcas como Emilio Pucci, cuyas líneas son diseñadas ahora por el británico Matthew Williamson y Brioni que, con la diseñadora Cristina Ortiz, emprende una nueva orientación. También el cashmere tiene protagonismo con las marcas Malo y Cruciani. Todo ello aderezado con un trato especial y personalizado a sus clientas.

3. Cuqui Castellanos
Direccion: Rosario, 8
Localidad: Sevilla
Telefono: 954 560 996
Este espacio alberga complementos de todo tipo. Desde zapatos de Prada y Marc Jacobs como toda una gama de productos de belleza y objetos decorativos ideales para regalar.



4. Hannibal Laguna
Direccion: Castaños 7
Localidad: Alicante
Telefono: 965203688
URL: http://www.hannibal-laguna.com
En la casa palacio Salvetti, emblemático edificio del siglo XVIII, situado en el corazón comercial de Alicante, donde están ubicadas todas las grandes firmas de moda de la ciudad, se encuentra desde 1987, el espacio donde están presentes las colecciones de novia, fiesta y noche de un diseñador, que desfila en las más importantes pasarelas de nuestro país.

Roberto Verino


Este gallego nacido en Verín, en Galicia, presentó su primera colección de prêt-á-porter femenino en 1982, todo un éxito que le animó a abrir un año más tarde en París, en el corazón del Saint Germain, su primera tienda. No tardaron en llegar los grandes desfiles y, casi sin darse cuenta, Verino se vio participando en prestigiosos salones en París, Milán o Montecarlo. Actualmente su ropa se vende en más de 20 países.

En 1984 decidió desfilar en España, en la pasarela Cibeles, y sus diseños sencillos, minimalistas, elegantes y cómodos se pasearían por el conocido certamen madrileño en repetidas ediciones, exceptuando unos años en que su desacuerdo con determinados aspectos de la organización motivó su retirada temporal del mismo.

En 1992, Verino abrió su primera tienda en Madrid y, a partir de este momento, en años sucesivos, su negocio se ha ido expandiendo por casi todas las ciudades de España.
También en Oporto (Portugal) se ha hecho un hueco el diseñador gallego, además de haber firmado un acuerdo con los almacenes Harrod’s de Londres y los Saks de EE.UU. para comercializar sus artículos allí.

Sus materias primas naturales y esa sofisticada comodidad que caracteriza sus prendas son evidentes también en sus colecciones de hombre, que se pusieron en marcha en 1997, junto con las de gafas y complementos.

Además de la moda, Roberto Verino tiene otras pasiones, entre las que destaca el vino. El modisto produce Terra do Gargalo, un caldo con denominación Monterrey (Galicia) que ha empezado a vender en Estados Unidos.

Agatha Ruiz de la Prada


Rebelde, inquieta y original. Así es Agatha Ruiz de la Prada, una diseñadora que ha sabido dar a la moda española un aire fresco y colorista desconocido hasta su llegada.

Corrían los años ochenta en un Madrid embargado por una especie de locura colectiva cuando Agatha presentaba por vez primera sus prendas en Local, el Centro de Diseño de la capital española. Tras un segundo desfile en el Museo de Arte Moderno, por la cabeza de la modista española rondaba un reto obsesivo que parecía casi inalcanzable: exponer una colección de trajes hechos con tela pintada en la galería de arte Vijande. Un sueño que, si bien al principio tropezó con la negativa del creador de la galería, finalmente se vio hecho realidad. Una espectacular fiesta de inauguración, que congregó a casi 3.000 personas, fue el escenario donde Agatha presentó 20 vestidos en los que arte y moda, pintura y diseño, se fundían en una atrevida mezcla.

Hija de un famoso arquitecto coleccionista de arte y de una aristócrata catalana, Ágatha cursó estudios en la Escuela de Artes y Técnicas de la Moda de Barcelona, haciendo patente muy pronto su talento y estilo a la hora de crear. Sus trajes con aros, trajes caja y trajes kilométricos, adornados con estrellas, soles y lunas, se han paseado por las pasarelas de Madrid, Barcelona, Santander, San Sebastián, Burdeos, Milán, Berlín, Kyoto, París, Nueva York...
Pero la creadora no se ha limitado a confeccionar únicamente prendas de vestir, sino que además diseña sillas, baldosas, mesas, taburetes, aguas de colonia, alfombras, velas, vajillas, lámparas, sofás, portadas de libros y discos, pijamas, sábanas, toallas, ropa para niños, cuadernos e incluso habitaciones de hotel.
Nada se le resiste a esta mujer que ama la libertad y adora, según sus palabras, "la ropa feliz". Hoy ha conseguido lo que muchos anhelan: un estilo propio e inimitable.

Paco Rabanne


En 1964 sus trajes de metal y plástico conmovieron al mundo de la moda e incluso llegaron a escandalizar. Pronto, sin embargo, se reconoció unanimemente la genialidad de sus creaciones. A pesar de que siempre intenta evolucionar, permanece fiel a la imagen de una mujer seductora y misteriosa.

Nació en San Sebastián en 1934, y su verdadero nombre es Francisco Rabaneda Cuervo. Su madre, de la que aprendió el oficio de modisto, era costurera jefa de la casa Balenciaga en España, trabajo que pronto tuvo que abandonar para exiliarse junto a toda su familia a Francia durante la Guerra Civil española (1936-1939).
Las primeras aportaciones de Rabanne al mundo de la moda fueron innovadoras piezas de bisutería y botones de plástico que vendió a Balenciaga, Dior y Givenchy.

Guiado por un talento natural, este hombre de hierro lanzó en 1964 sus primeros trajes experimentales e imponibles realizados en materiales contemporáneos -metal, plástico-. Por sus modelos en metal o sus vestidos de papel, el inventor de la cota de malla de los años 60 es una figura de referencia para muchos diseñadores. Incluso la gran dama de la moda, Coco Chanel, lo bautizó como el metalúrgico.

Casi treinta años después, en su taller-laboratorio, sigue fiel a su modo de hacer las cosas, siempre mirando al futuro.
Sus instrumentos preferidos son, aparte del lapicero, las tenazas y el soplete, algo insólito en un modisto...
Su musa no es sino una mujer a la que describe como la Juana de Arco del año 2000: "una luchadora que domina a los hombres de manera asombrosa".

Cubierto de honores y distinciones, ha mostrado que lo importante para él es crear volúmenes, modelos únicos concebidos como naves en el espacio. Trajes para ir de picnic adornados con cubiertos de plástico, boleros confeccionados con golletes de botellas, túnicas realizadas con plaquetas articuladas.

También sus perfumes y cosméticos son una obra de arte que además le resulta muy rentable, pues su fábrica en Francia produce más de 3.000 toneladas de productos al año.

Manolo Blahnik

Pocas mujeres se resisten al encanto de un par de tacones altos y si, además, en el interior se lee "Manolo Blahnik", esa tentación se convierte en auténtico deseo. Y es que este canario, de padre checo y madre española, es un genio del calzado que, más que clientas, tiene auténticas 'enamoradas' que se rinden ante unos zapatos creados por él.
Mientras que Paloma Picasso se siente “desnuda” si no lleva blahniks en sus pies y la Spice pija, Victoria Adams, lo primero que rescataría de su casa en llamas serían sus “Manolos”, la cantante Madonna considera que estas piezas “son mejores que el sexo, y duran más”. Todo un lujo, ansiado por cantantes, actrices, modelos, aristócratas y millonarias de toda estirpe, capaces de gastar una fortuna por conseguir uno de los originales modelos del artista español afincado en Londres.
Desde unos 1.100 euros los más baratos, hasta más de 6.000, los modelos exclusivos, estos tacones, que rondan los 20 centímetros de altura, se han convertido en un codiciado objeto para buena parte de la jet set mundial. El secreto de estas pequeñas piezas de arte radica en la mezcla de femineidad, sensualidad y fantasía que reúnen, logrando que las mujeres que las calzan se sientan –según palabras de su propio creador- "sexys, provocativas y glamourosas”.

Pero no es tarea fácil hacerse con un par de Manolos. Varios meses pueden transcurrir desde que la interesada clienta solicite su zapato hasta que lo tenga en su poder. Y es que el artesanal y minucioso proceso de fabricación llevado a cabo por esta casa, si bien da como resultado un calzado de gran calidad, origina que las listas de espera para conseguirlo sean kilométricas.
Tras plasmar en un papel el modelo que ha diseñado previamente en su cabeza, Manolo Blahnik esculpe su idea en un pedazo de madera. De ahí surge un molde de plástico en el que el creador pinta, recorta y pega a su gusto, da rienda suelta a su imaginación y fantasía mezclando texturas, colores y materiales de todo tipo, sin tener en cuenta las tendencias de la moda, y dejándose guiar únicamente por su intuición artística.
Una vez hecho el prototipo, éste es destinado a la fábrica en Parabiago (Italia), donde pasa ni más ni menos que por 50 procesos de producción, motivo por el cual únicamente se confeccionan 80 pares al día.
Y es precisamente en ese trabajo manual donde radica el encanto de los zapatos de Blahnik, cargados de una magia particular que los hace irresistibles y codiciados, signos supremos de la distinción. De ahí que muchos piensen que “la vida se ve mejor desde un par de manolos”.